Fray Diego de Hojeda

Yo pequé mi Señor, y tú padeces
yo los delitos hice y tú los pagas
si yo los cometí, tú ¿qué mereces,
que así te ofenden con sangrientas llagas?

Mas voluntario, tú, mi Dios, te ofreces
tú del amor del hombre te embriagas
y así, porque le sirva de disculpa,
quieres llevar la pena de su culpa.